Rapa Nui: el Ombligo del Mundo

Actualizado, 02 de Enero 2018

Isla de Pascua… Rapa Nui… Te Pito o Te Henua… Hanga Roa, capital y único poblado existente en la Isla. Distintas denominaciones para un mismo lugar… lugar que cautiva por su magia, alegría y bellísimos paisajes.

La travesía a este exótico destino nacional partió como una loca idea hace un par de años atrás, en donde me imaginaba lo genial que sería realizar una gran reunión de un grupo de hospitalidad al que pertenezco (Couchsurfing).
La idea siempre estuvo, hasta que se dieron las condiciones idóneas para tratar de armar un grupo y partir a este destino, propuesta que fue apoyada al 100% por un surfer amigo que llevaba viviendo casi 6 años en la Isla, Roberto Osorio, gracias a quien este Meeting fue un verdadero éxito, y sin su colaboración, ideas y amistad entregada, hubiese sido muy distinto y mucho más complicado de organizar, planificar y realizar.
Es así como con un grupo de amigos y nuevos amigos, emprendimos viaje a esta Isla con la idea de conocer y tratar de descubrir su magia, tratar de entender su cultura, y plantearnos lo que muchos se plantean… “como %&$&$ trasladaron e hicieron tantos moais!”
Ya todos instalados en la Isla, fueron surgiendo actividades, eventos, reuniones, y lo más importante, una amistad y recuerdos imborrables con el grupo participante; recuerdos llenos de magia, alegría y misticidad aportados por la Isla, y de mucho humor y amistad aportado por los participantes de este encuentro.
Y como grupo, realizamos actividades como snorkelling (Valor Referencia 2013: $15.000en Mike Rapu, y $20.000 en Orca).
El Tour en Snorkelling tiene una duración de aproximadamente 1 hora 30 minutos, y se realiza en el sector de los Motus (Islotes en lengua rapanui). Sorprende, y muchísimo el azul del mar en los alrededores de la Isla y su gran visibilidad, ya que este sector es conocido por tener profundidades que van desde los 40 a los 80 metros, y lo realmente sorprendente era tener tanta visión que prácticamente se podía ver el fondo del mar.
Aprovechar esta gran visibilidad resulta ideal si se planea bucear en la Isla… Tener una visibilidad de alrededor de 50 metros en cada uno de los buceos que realicé resultó fenomenal, siendo que estaba acostumbrado a una visibilidad de no más de 8 metros… Realmente es una experiencia que vale la pena intentar, para poder tener un regocijo posterior como es poder ver corales y tantos pecesillos de colores, y hasta tortugas nadando cerca de uno. Y si no creen el tema de las tortugas, miren esta  tortuga que se nos acercó al bote, junto a otra más, cuando estábamos ya en la caleta presto a bajarnos del barco luego de haber realizado un muy buen buceo en la Isla.
Para el buceo hay 2 opciones, bucear con Certificación (PADI ó CMAS), o realizar Bautizo, con la salvedad que en esta última opción las profundidades que se alcanzan son mucho menores (alrededor de 10 metros como mucho). Valores de referencia, $30.000 en Mike Rapu y $35.000 en Orca. Para bautizos, el valor general es $40.000.
Si hay algo mágico que disfrutar en Isla de Pascua, es ver tanto sus amaneceres, como atardeceres y contemplar sus noches… Realmente se respira y se siente en el ambiente una misticidad y magia única.
En las imágenes se contempla la noche en el Ahu (plataforma en rapanui) de Tahai, así como también el atardecer, y se puede visualizar el amanecer en el Ahu Tongariki, ahu que tiene la mayor cantidad de moais en pie de la Isla, siendo éstos 15.
Ahu Tahai bajo el resplandor de la luna
Atardecer en Ahu Tahai
Amanecer en Ahu Tongariki
Otro de los destinos imperdibles es visitar el Ahu Akivi, plataforma que tiene 7 moais, no ubicados en la costa, como en el resto de los Ahu, y éstos miran hacian el mar. La historia dice que estos moais serían en honor a los 7 primeros navegantes que fueron enviados por el Rey Hotu Matua y se dieron el trabajo de reconocer y explorar la Isla anterior a su viaje colonizador.
Desde Ahu Akivi hay un sendero que nos conduce al punto más alto de la Isla, Maunga Tere Vaka, que se encuentra a 511 metros sobre el nivel del mar. La visión de la Isla en toda su magnitud se logra en este punto culmine, podiendo verla en 360°. Para llegar acá, desde la plataforma de Ahu Akivi, es un sendero que tiene una duración aproximada de 1 hora 45 minutos. El punto más alto está indicado por una especie de altar de piedras, en donde nosotros pudimos poner una bandera para sacarnos una nueva foto grupal.
 
Pero eso no es todo lo que nos ofrece la Isla. Cuenta con 2 playas, Anakena y Ovahe, además de pequeñas piscinas en el mismo mar muy cercas de la caleta, una ubicada en el sector denominado Pea, y otra a un costado de donde está el Ahu donde se monta el escenario de la Tapati (Qué es la Tapati? Ver Blog anterior).
Muy cerca del Ahu Tongariki, se encuentra el acceso hacia la “cantera de los moais”, en el volcán Rano Raraku, antiguamente llamado Maunga Eo. En este sector puedes observar una infinidad de moais tanto en fase de tallado, como de traslado, y si bien muchos de ellos se encuentran en la parte exterior del volcán, habrán unos cuarenta moais en el sector interior, donde se puede divisar una laguna de este volcán, que tiene una profundidad de unos 3 metros y donde crece abundante vegetación. Ya luego de ver y contemplar este sector, puedes pasar a la etapa de sobredosis de moais… Así que si terminas aburrido de ellos por un día, no te preocupes, es normal!
Se debe visitar también Rano Kau, volcán ubicado en el extremo suroeste de la Isla, y entre su característica principal está la gran laguna interior que posee en su cráter, de un diámetro de aproximadamente 1,5 kilómetros. Muy cerca de este volcán, se encuentra la aldea ceremonial de Orongo, conformada por unas 50 casas de piedra, en distintos estados de restauración, en donde se puede observar en toda su magnitud los 3 Motus que están en este sector de la Isla, los que serían el Motu Nui (el de mayor tamaño), Motu Iti y Motu Kao Kao (el de menor tamaño). Cabe destacar que esta aldea era habitada durante la competencia del Tangata Manu (u hombre pájaro), que se realizó hasta finales del siglo XIX y que consistía en que los representantes de cada tribu de Rapa Nui debían nadar hasta el Motu Nui, trepar su acantilado, y obtener el primer huevo del Manu Tara (Charrán Sombrío) y así nadar de vuelta hasta el poblado de Orongo. De esta forma, el ganador se convertía en algo así como una divinidad, vivía en un retiro por un año en Rano Raraku, era alimentado por sirvientes especiales y obtenía el rango sagrado de Tangata Manu.
Y para finalizar, un circuito que se debe realizar es conocer al menos 3 de las cuevas que hay presentes en Rapa Nui. En el idioma rapanui a estas cuevas se les llama Ana, y las que se indicarán a continuación son Ana Kakenga, conocida como la cueva de las 2 ventanas, que si bien tiene un acceso inicialmente estrecho, despúes va aumentando en altura, facilitando caminar por allí; esta cueva tiene una vista privilegiada hacia los Motus ubicado en la zona noroeste de la Isla. Además se encuentra Ana Te Pora, y Ana Te Pahu, conocida como la cueva de los plátanos, siendo esta última la más grande en extensión, y la que posee mejor acceso ya que sus entradas no son tan estrechas como las anteriores.
Con haber visto todas estas maravillas, y recorriendo bastante por la Isla… ¿cómo no se me ha de transformar en mi nuevo lugar favorito del mundo? Recomiendo totalmente visitar este lugar, en donde la magia y misticidad de su historia y cultura, los dejará con un recuerdo totalmente imborrable que durará hasta la posteridad… Espero que ustedes también puedan despertar diciendo Iorana Rapa Nui (Hola Isla de Pascua), para luego terminar diciendo, Maururu (gracias) Rapa Nui!!!
Un video resumen de esta experiencia pascuense en la Isla con la comunidad Couchsurfing

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