Un viaje al centro de la Tierra…

 

En una de las novelas de Julio Verne, “Viaje al centro de la Tierra”, el protagonista Axel, sobrino de Otto, prestigioso profesor de minerología recibe de su tío un pergamino de origen rúnico (proveniente de las runas, manuscrito asociado a los pueblos vikingos) que esconde un mensaje secreto. Tras un descubrimiento casual, Axel logra descifrarlo. Un alquimista islandés le revela como llegar al centro de la tierra. El profesor, eufórico, decide emprender viaje al lugar indicado en el pergamino junto a su sobrino Axel. Es así como llegan a Islandia, a Reykjavik, ciudad cercana a Snæfellsjökull, volcán por el cual deberán descender para alcanzar el corazón terreste, siguiendo las instrucciones del alquimista islandés…

Cuando tuve la oportunidad de visitar Islandia el año 2013, supe sobre la posibilidad de visitar el interior de un volcán, pero aquel viaje había sido programado fuera de los meses en que se podía descender al volcán. Así me prometí que si iba nuevamente, una de las prioridades sería realizar esta travesía, tal cual como describiría Julio Verne.

Año 2015, y teniendo como visitante a mi hermano, decidimos emprender rumbo a Islandia y realizar esta aventura, donde descendimos al interior del volcán durmiente Thrihnukagigur, cuya última erupción fue hace casi 4.000 años… He aquí la descripción de esta magnífica experiencia! Cualquier similitud con la novela de Julio Verne, es mera coincidencia 🙂

 

EL TOUR

El Tour no es muy demandante, ya que  es un trekking moderado de alrededor de 3 kilómetros en cada sentido. El viaje desde Reykjavik dura entre 5-6 horas (te pasan a buscar al hotel/hostel) y al interior del volcán estás alrededor de 35-40 minutos. Se desciende en grupos de 5-6 personas.

 

El viaje hacia el interior nos deparaba una pequeña sorpresa. Nos encontramos con un cachorro de zorro en la inmediaciones de la empresa que nos llevaría hacia el interior del volcán.

El volcán tiene una profundidad de 120 metros, donde perfectamente puede caber la Estatua de la Libertad de New York.

Ya era nuestro turno, y estábamos preparados para descender hacia el interior del volcán. Llegar hasta abajo nos tomó alrededor de 6 minutos.

Describir la sensación y con palabras como es el interior es imposible, es por eso que resulta mejor poner varias fotografías para poder contemplar lo que fue esta maravilla!

 

Y a tí… ¿te gustaría realizar un viaje al centro de la tierra? Al menos ya sabes que no es sólo una novela de Julio Verne, sino que también esto es posible en realidad!

 

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